Durante el primer semestre, Satena operó 22.057 vuelos y registró un factor de ocupación del 76,47%, resultados muy positivos según la aerolínea.
Entre enero y junio de 2026 Satena transportó 745.944 pasajeros, lo que representa un crecimiento del 7% frente al mismo periodo del año anterior.
«Nuestro propósito sigue siendo conectar aquellos territorios donde volar representa mucho más que un desplazamiento. Cada nueva ruta, cada incremento de frecuencias y cada aeronave incorporada fortalecen la integración del país y generan un impacto directo sobre la calidad de vida de miles de colombianos», dijo el presidente de Satena, Mayor General Óscar Zuluaga.
La aerolínea consolidó una red de 172 rutas activas con presencia en 28 de los 32 departamentos del país, alcanzando una cobertura aérea del 85 % del territorio nacional. El fortalecimiento de la conectividad se concentró en la región Oriente, mediante el incremento de frecuencias, y en el Pacífico colombiano con nuevas conexiones desde Cali. Además, puso en operación las rutas Barranquilla-Riohacha, Cali-El Charco, Medellín-Valledupar y Medellín-Neiva.
Nuevos aviones
Durante el primer semestre, Satena también avanzó en la modernización de su flota con la incorporación de un avión ATR 72-600 y dos aeronaves DHC-6 Twin Otter. Con estas incorporaciones, la compañía completó una flota de 22 aeronaves integrada por nueve ATR 42, seis ATR 72, dos ERJ 145 y cinco Twin Otter, mientras continúa el proceso de renovación de los ATR-500 por equipos ATR-600.
La estrategia permitió incrementar en un 12 % la capacidad disponible en sillas frente al mismo periodo de 2025, atendiendo el crecimiento de la demanda, especialmente en rutas regionales y de difícil acceso. Paralelamente, la aerolínea inició el estudio para la futura renovación de su flota de aviones jet, evaluando alternativas de fabricantes como Embraer, Airbus y Boeing.
En el frente institucional, Satena avanzó en la implementación del sistema ERP SAP HANA y en la preparación para obtener la certificación de Buenas Prácticas de Innovación (BPI) de ICONTEC. Asimismo, consolidó la metodología de Retorno Social de la Inversión (SROI), que determinó que por cada peso invertido por el Estado se generan $2,79 de valor social, respaldando el impacto de la conectividad aérea sobre el desarrollo económico y social de las regiones atendidas.